Bastante escéptico al principio con respecto a poder ordenar mejor mi armario y el casi centenar de camisetas que había acumulado, obviamente tuve que deshacerme de unas cuantas, pero no del todo, dejaron de ocupar sitio en los cajones del armario y algunas (las que tenían un significado especial) las enmarqué y ahora decoran alguna pared de mi casa. El resto que conservo para seguir poniendo están todas perfectamente ordenadas con el doblado vertical que me enseñó a hacer Mónica, y se encuentran perfectamente visibles y accesibles, no como antes que si quería buscar una camiseta determinada se me derrumbaban encima el resto, a parte de tardar más tiempo en encontrarla.

Ahora es mucho más fácil mantener el orden, con un método más sencillo de lo que creía al principio de contratar los servicios de Mrs. Cleanor.