Esta semana me toca enfrentarme a la limpieza general de mi piso de soltera. Ha estado alquilado hasta hace muy poquito, y ahora toca ponerlo a punto para los próximos inquilinos.

El chico que ha estado viviendo en él, y al que llamaremos “Alfonso”,  lo ha dejado en un “aparentemente” excelente estado, aunque lo cierto es que cuando me he parado a observar los detalles…. He salido corriendo al supermercado a llenar el carro de productos de limpieza y unos buenos guantes. Con su mejor intención, Alfonso ha hecho una limpieza exprés para salvar la situación (sé que os interesa este tipo de limpieza, y por eso os hablaré de ella en otro post,  hoy la cosa va de limpieza general :D) aunque mantener el hogar limpio y en orden, es otra cosa, parece algo de puro sentido común, aunque muchas veces es el sentido menos común de todos.

Para evitar una limpieza exprés, lo interesante es llevar una limpieza de mantenimiento dedicando atención,  no sólo a los espacios, muebles y utensilios que utilizamos a diario, sino también a los rincones que quedan detrás de un armario, y que nos encontramos llenos de pelusas cuando tenemos que agacharnos a buscar la tuerca de un pendiente o un gemelo que se nos ha caído. En esto es en lo que pinchamos la mayoría, por la sencilla razón de que nadie nos ha enseñado cómo hacerlo, y no sabemos cómo organizar un plan de acción, y así como en la mili el valor se presupone, en la vida diaria saber limpiar y organizar también se nos presupone.

¿Y cómo encaro el proyecto de la limpieza general? Pues….. al principio me pudo el “ansia viva” (como diría José Mota) y le dí a la bayeta como si no hubiera mañana,  pero he pensado que me lo voy a tomar con más calma, y lo haré, de “a pocos”, o “al merme”.

Esta es mi última semana de vacaciones, y aunque necesito dejar el piso como una patena….. también quiero disfrutar de la vida, y de estos últimos días de descanso, así que he planificado limpiar por las mañanas,  y disfrutar del resto del día con mi media naranja y mi medio naranjito.

Y cómo a la vez, tenía que pensar en un tema para el post, se me ha ocurrido compartir con vosotros cuál va a ser mi planning esta semana, y cómo voy a repartir todo lo que quiero hacer.  (Disculpad que la imagen no sea muy buena, voy aprendiendo poquito a poco)

 

Así, si os animáis a hacer vuestra propia limpieza general aprovechando la vuelta de las vacaciones,  os puede servir de ayuda.  Y si ya habéis vuelto hace tanto tiempo que ya no os acordáis ni del sonido de las olas, siempre es buen momento para reorganizar la casa antes de que empiece el curso. No sé si os pasa a vosotros, pero a mi me gusta más planificar el año de septiembre a agosto, que de enero a diciembre. Está bien hacerse buenos propósitos al empezar el año, claro que sí, de hecho los japoneses aprovechan el final del año para hacer una purga de cosas que no usan, se plantean nuevos proyectos, y hacen un limpieza general en sus casas y en sus oficinas.  Lo denominan “Oosouji”.

A mi particularmente,  mi “Oosouji” personal, me gusta hacerlo la última semana de agosto o primeros de septiembre, depende de cómo cuadre el inicio del curso cada año.

Ahora sólo me queda cruzar los dedos, y pedir al Cielo para que mis inquilinos, tanto el que se ha ido como los que vendrán,  lean este post! Alfonso para que tome apuntes para su nueva vivienda:)) y los próximos para que sepan la paliza que nos hemos pegado  para que todo estuviese a punto para su llegada.

¡Que tengáis una feliz semana!