En estos días, con la vuelta al cole y con la lista de propósitos para el nuevo curso recién estrenada, puede que una de las cosas que tengas anotadas sea ¿ Cómo organizar mejor el cuarto de los niños? o incluso estés pensando en redecorarlo porque… ya se van haciendo mayores, y su dormitorio empieza a quedarse un poco infantil. Si te gusta la decoración estarás de suerte, ha llegado el momento de sumergirte en revistas de decoración, o incluso jugar con los planificadores de espacios que, cada vez más, tienen en sus webs empresas que se dedican a la venta de suelos, de muebles, de baños, o de pinturas. Si la decoración no te apasiona, y el mero hecho de pensar en redecorar, te hace tener palpitaciones… Voy a darte unos pequeños trucos para que te resulte más sencillo hacer de su cuarto un lugar más agradable para él, ella o ellos.

El uso principal de cualquier dormitorio es evidente: dormir, pero los niños además en su pequeño reino, también juegan, leen, estudian, guardan sus pequeños tesoros y se visten. Todo esto tenemos que tenerlo en cuenta a la hora de decorar su habitación. Tampoco está de más agacharse para observar cómo se verá la nueva decoración desde su perspectiva, y desde ella pensar de nuevo ¿cómo vamos a organizar el espacio?. Te cuento un secreto…. pregúntales a ellos, seguro que te sorprenderán con un montón de ideas, y además les habrás hecho participar en la toma de decisiones sobre su cuarto, lo que les hará sentirse mucho más a gusto en él, y más seguros de sí mismos.

Por suerte, los muebles para los niños son más pequeños, lo que hace que no ocupen tanto espacio en la habitación, y además son fáciles de mover de un lado a otro, sillitas, banquitos…. Además podrás encontrar un montón de piezas que tengan más de un uso, con lo que ahorrarás espacio, por ejemplo, un taburete que puede pasar a ser una mesa o una caja de almacenaje, o ese mismo taburete que puede servir de volante de un coche de carreras, casi por arte de magia. Las camas extensibles también son una buena opción, así su cama crecerá con él, y además… ¿Quién no le tiene un poquito de miedo a quedarse en su cuarto sólo y en la oscuridad? Si la cama es de su tamaño, se sentirá más seguro.

Otra idea puede ser asignar zonas diferentes de la habitación para cada una de las actividades, y así una esquina será para vestirse, otra para dormir, otra para jugar y otra para estudiar. En cada una de ellas la iluminación deberá ser diferente. Además de la luz natural que entre por la ventana, viene bien tener una lamparita de lectura en la mesilla de noche, una luz distinta y apropiada para el escritorio, e incluso una lámpara de pared que se pueda graduar en intensidad para la hora de ir a la cama.
Si les toca compartir el cuarto con algún hermanito, la aventura está servida. Si bien dicen que … los niños suelen hacerse buenos compañeros de habitación, la peleas por el espacio están garantizadas. Por eso asegúrate de repartirlo equitativamente, para diferenciar la parte del dormitorio que le corresponde a cada uno puedes utilizar los textiles o papeles pintados para las paredes, un mueble alto que separe ambas zonas o una cortinilla. Las literas también son una buena opción cuando no hay demansiado espacio, tomes la opción que tomes, lo que es importante es que consigas que cada uno sienta que ese lado del cuarto es su zona privada de esparcimiento.

Para aprovechar el espacio al máximo utiliza las paredes, coloca en ellas estanterías y si son estantes abiertos mejor que mejor, así pueden llegar sin problema a coger sus cosas. Los juguetes de los niños ocupan espacio, por eso lo más práctico para mantener el orden son las cajas de plástico de colores que sean fáciles de coger, y de este modo será más sencillo para todos sacar, meter y clasificar el contenido de las cajas, los peluches en la roja, los cochecitos en la verde, las pelotas en la amarilla, y en la rosa…, en la rosa ¡las muñecas!.
Lo sacarán todo, volcarán cada una de ellas en el suelo de la habitación, hasta que la hora del juego se acerque a su fín, y ahí es el momento en el que los adultos entramos en acción, en el último juego, el conocido como “recoger y guardar cada cosa en su lugar”.

Para que esto les resulte más sencillo debes seguir la siguiente premisa al hora de elegir los diferentes tipos de almacenaje, y es que tiene que ser más fácil recogerlo que sacarlo. Para animarles a ordenar debemos hacerles comprender que el estado normal de la habitación es que esté ordenada, y que sólo en momentos concretos el desorden está permitido. Queda terminamente prohibido, (si quieres motivar a tu hijo en este aspecto, claro) entrar riñendo al cuarto, diciéndo cosas como “esta habitación para una leonera” porque terminarán por asumir que es cierto y no se molestarán en hacer nada para mantenerlo recogido.

Los armarios también es necesario que se mantegan organizados, trataremos de evitar acumular ropita que ya no le sirve, por el mero hecho que nos trae buenos recuerdos. Lo más recomendable es vaciar el armario por completo y sólo volver a colocar en él la ropa que sea de su talla y que esté en buen estado. El resto al igual que hicimos con la nuestra, decidiremos si está en buenas condiciones para regalar, o si por el contrario debe ir directamente a la basura.

Las prendas a las que tengamos muy especial cariño, las meteremos en una caja etiquetando su contenido para poder abrirla cuando nos toque ese día nostálgico. Una vez conseguido el ansiado orden, sólo nos queda animarle para que lo mantenga, explicándole que ese es el estado normal de su armario. Hablándole siempre en positivo.

Los aparatos electrónicos: consolas, televisiones, teléfonos, tabletas, ordenadores, etc.. tan presentes en la vida de los niños, y cada vez desde más temprana edad, quedarán desenchufados al hora de dormir, ni siquiera en STAND BY, para asegurar un buen descanso a los niños.

Los peluches y los muñecos donde mejor están es guardados en cajas para evitar que acumulen polvo, sobremanera si es con el que va a dormir, ya que aspirarán todo el polvo cuando lo abracen por la noche.

En resumen, el dormitorio de los niños tiene que ser capaz de proporcionarles tranquilad para descansar y dormir, pero también comodidad para jugar y un poquito de privacidad, además según vayan creciendo necesitarán un espacio para hacer los deberes y estudiar sin distracciones. Lo conveniente sería separar esta última actividad del resto, pero en muchas ocasiones no es posible.

Para que compruebes que en la habitación de tu hijo tienes todo lo necesario, he elaborado una checklist:

 

Como ves parece más complicado de lo que es, poco a poco y con un poquito de organización la habitación de los niños estará preparada antes de lo que imaginas.

¡Que tengáis un feliz semana!