Esta semana toca poner fin a la vuelta de las vacaciones, con las maletas vacías, la ropa planchada  y ordenada, y la casa limpia, toca ponerse delante de papel, coger un boli y empezar a escribir nuestras listas.

Pero antes, quería haceros un apunte sobre el post de la semana pasada, los que me seguís, recordaréis que  me estaba quedando demasiado largo y decidí  parar y dejar el resto para una segunda parte y no aburriros. Pues bien, estos días he dado con  un esquema muy visual, en relación con la clasificación de la ropa  de la que os hablé. Lo he visto y he pensado  que,  también os podría ayudar a decidir qué acción llevar a cabo con cada prenda de vuestro armario, en función del estado de la prenda y de las posibilidades que os puede ofrecer aún cada una de ellas.  Si queréis volver a leerlo podéis hacerlo aquí.

Y ahora sí, comencemos con las listas. La función de nuestras listas es ayudarnos a cumplir todas esas tareas, y proyectos (que son aquellas tareas que requieren más de una tarea)  que nos hemos propuesto  hacer y que,  imprudentemente sólo guardamos en nuestra cabeza. ¿Os ha pasado alguna vez que  cuando encuentras un ratito libre para  tí, se te ha ido el Santo al Cielo, y no consigues recordar qué querías hacer en cuanto tuviéses “este ratito libre”?  Y claro, el ratito se pasa, y lo has ocupado en no hacer nada o, en el mejor de los casos hacer otra cosa que ni teníamos en mente, ni era necesario, ni nos ha ayudado reducir la lista mental de cosas pendientes de hacer.

Pues…… para que no nos vuelva a pasar, escribiremos en un cuaderno la lista de cosas pendientes que ocupan nuestra cabeza, en la que apuntaremos todas esas cosas que nos quedaron pendientes antes de irnos de vacaciones, y todas aquellas que han surgido mientras estábamos fuera, también anotaremos aquellas otras que tenemos por hacer desde hace tiempo y que nunca terminamos de encontrar el momento para ellas, como colgar un cuadro que se ha descolgado, arreglar un enchufe roto, ordenar el armario de los tuppers, y este tipo de cosas de las  que mientras nos ocupamos de que no se nos olviden, no nos ocupamos de ir haciéndolas, y seguimos perdiendo tiempo y energía  en recordarlas.  Podemos clasificarlas según la parcela de nuestra vida a la que haga referencia, por ejemplo, casa y familia, trabajo, y cuidado personal.

Una vez hecha la lista, ya hemos conseguido vaciar nuestra cabeza para eliminar estrés y ansiedad, y podemos empezar a establecer prioridades. En la lista de prioridades,  colocaremos delante aquellas cosas que corren más prisa  o que son  más importantes, y también tendremos en cuenta que si de alguna de ellas dependen otras acciones. Al lado de cada una estableceremos una fecha para comenzar y otra para finalizar. De este modo evitaremos, que cada proyecto se prolongue en el tiempo hasta la eternidad. Os sugiero que mezquléis tareas que os resulten más tediosas con otras que os resulten más sencillas para hacer el día más llevadero.

Por ejemplo, a la vuelta de las vacaciones nuestra nevera suele estar vacia,  y es necesario hacer un viaje al supermercado, así que  antes de poder elaborar la lista de la compra, deberemos elaborar la lista de los menús semanales, que deben ser equilibrados y deben tener en cuenta a todos los miembros de la familia. Los libros de recetas son muy útiles en estos casos, así que no dudes en consultar a Arguiñano para que te eche una mano. 🙂

Con los menús semanales planificados, hacer la lista de la compra es mucho más sencillo. Sabremos de forma rápida, qué ingredientes vamos a necesitar para la semana. También es interesante que tengas un cuaderno,  de  estos que tienen imán, en la puerta de la nevera para que cada miembro de la familia pueda ir apuntándo las cosas que ve que se están acabando, y que hay que volver a comprar.

Hay varias formas de hacer la compra, si te animas puedes hacerla por internet y que te la lleven a casa, ( es un buen truco para no gastar más de lo necesario) o puedes hacer como yo e ir tu misma. Vivo en una zona con los comercios muy cerca de casa, y tardo menos yendo yo, que ordenándola por la web.

Es interesante, cara a organizar el resto del año, que hagas una lista con las tareas diarias, semanales, mensuales, y anuales de la casa, así, por ejemplo,  cuando llegue la hora de renovar el seguro podrás verlo con antelación y estudiar otras ofertas, o no tener que pedir cita en la ITV a última hora porque no te has acordado de que esta próxima a caducar, o enviar las alfombras  a la tintorería sin dudar hace  cuánto tiempo que lo hiciste por última vez.

¿ Qué haces que aún no tienes una libreta y un boli al lado para empezar a escribir? Busca una  que te inspire,  un boli que te guste,  y comienza a apuntar todas esas cosas que están ocupando tu cabeza, y que no te dejan concentrarte al cien por cien en lo que estás haciendo ahora mismo. Cuando termines te sentirás mucho más ligero y con ganas de hacer un montón de cosas. Recuerda ir marcando o tachando, lo que prefieras, cada tarea finalizada y recompénsate cuando hayas conseguido realizar todas las  cosas que te hayas propuesto para ese día.

Me encantará que me escribáis y me vayáis contando vuestros avances, o cómo os organizáis vosotros a la vuelta de la vacaciones.

¡Que tengáis una feliz semana!